domingo, agosto 21, 2005

Piel de Serpiente (The Fugitive Kind, 1959)

Una de esas películas clásicas que, como dicen, hay que ver. Y hay que verla no solo como obligación para todo cinéfilo, sino por el gustazo de ver una vez más a Marlon Brando en uno de esos personajes rebeldes y arrebatadores que él hace tan bien.

Ocho años después de interpretar a Stanley Kowalski en la versión cinematográfica de Un tranvía llamado deseo, Brando volvia a encarnar a un personaje de Tenesse Williams, en una película adaptada por el propio Williams y Meade Roberts y dirigida por Sydney Lumet.

Brando interpreta a Valentine Xavier, alias Piel de Serpiente, un fugitivo de la ley, rudo y salvaje, pero tremendamente sensual (muy en su línea). Val llega a Two Rivers, un pueblo del sur de EE. UU. con la intención de pasar página. Allí viven la dueña de una tienda de zapatos (Anna Magianni), que le ofrece trabajar para ella, y su marido, un viejo enfermo que desconfía de Val.

Pronto surgirá una fuerte atracción entre ellos, lo que motivará los celos del marido y el desprecio de los lugareños de Two Rivers.

Esta película repite algunos de los parámetros argumentales que suele usar Tennesse Williams... El personaje interpretado por Joanne Woodward se empeña en aprovechar el momento de manera alocada y escandalosa; en vivir cada minuto con desenfreno, rodeada de hombres y alcohol, muy al estilo de la Blanche DuBois de Un tranvía llamado deseo. Lady (Anna Magianni), en cambio, se resigna al destino que le a tocado, y la llegada de Brando será un revulsivo para su vida.

En Piel de serpiente todo parece funcionar muy bien. La historia va ganando interés conforme empezamos a conocer detalles del pasado de los protagonistas. La puesta en escena está muy cuidada y la fotografía se encarga de resaltar las soberbias interpretaciones de Brando y Magianni.

El diálogo tiene momentos muy reflexivos y filosóficos, y también sirve para tocar de manera muy sutil el tema del racismo, encarnado en el odio del pueblo al arremeter contra el padre de Lady por servir vino a los negros.

Según dicen, en esta película se recurrió con bastante asiduidad a la capacidad de Brando para improvisar, y Magianni, fastidiada, se tomó el rodaje como un duelo interpretativo. Parece ser que esta actitud surtió efecto, porque si bien el joven Marlon vuelve a mostrarnos, como siempre, su rostro impasible y secos ademanes, Anna Magianni está absolutamente deslumbrante.

El resto del elenco no desmerece, como confirma el premio Zulueta del Festival de Cine de San Sebastián, que recibió Joanne Woodward, si bien a mí no me resultó muy convincente, no tanto, al menos, como la Magianni.

Altamente recomendable.

2 comentarios:

budoson dijo...

¿Soy el primero en comentar? Te sigo.

Vertov dijo...

Así es, Budoson. Este Blog llevaba muerto unos 5 años, pero he decidido reflotarlo recientemente. Es normal que nadie haya comentado aun. Espero tus aportes siendo como eres un gran cinéfilo.

Acabo de colgar otra crítica, ésta vez de una vieja serie, espero que sea de tu agrado.