domingo, mayo 22, 2011

Star Trek, La Película (1979)

El espacio, la frontera final. Estos son los continuos viajes de la nave estelar Enterprise, llegar con audacia donde ningún otro hombre ha llegado anteriormente... casi na.
 
He de decir antes que nada, que nunca fui un trekkie convencido. Siempre pensé que la magia y la fascinación que emanaba de Star Wars, por su atemporalidad y su cuidada apuesta visual; difícilmente podría ser igualada por una serie (o serie de películas) protagonizada por una tripulación terrestre y circunscrita temporalmente a un futuro próximo. Sin embargo, hace ya varios años, decidí dar una oportunidad a esta primera película y las que siguieron, y me fue grato comprobar que la saga no era tan aburrida como parecía, y que la tripulación al mando del capitán Kirk, se convertía muy pronto en una simpática pandilla de rostros familiares.

En pleno 2011, y con la nueva y maravillosa película de J.J. Abrams aun fresca, me he dispuesto a revisar este clásico de la ciencia ficción dirigido por Robert Wise, un hombre al que le tengo máxima admiración por ser el realizador de auténticas joyas del cine, como West Side Story, Ultimátum a la Tierra o Sonrisas y lágrimas. Robert Wise siempre se me ha
antojado un verdadero artesano del cine, con un increible don para contar historias y hacerlas entretenidas; más que eso, inolvidables.

Mi sensación es que los años no han tratado bien a esta primera parte. En su día me encantó y siempre la he citado junto a West Side Story o Ultimátum, para poner de manifiesto la maestría de su director: “La única buena de Star Trek”; solía decir. Sin embargo, vista de nuevo ha perdido algo.Star Trek, La película narra la epopeya de una nueva y remodelada USS Enterprise, que en su viaje inaugural, investiga el origen y la potencial amenaza que supone una gigantesca nebulosa espacial en cuyo interior se oculta un ingenio técnico que hostiga a las naves de la Federación y avanza peligrosamente hacia el planeta Tierra.La película (así como la propia Enterprise) tarda mucho en arrancar y su ritmo no es el apropiado para una cinta de ciencia ficción. Una secuencia inicial de más de cinco minutos, muestra unicamente a Kirk y Scotty tripulando un transbordador desde la estación espacial hasta la Enterprise. Robert Wise se recrea en suaves panorámicas, mostrándonos la nave insignia de la Federación desde todos los ángulos posibles, mientras que William Shatner, en el
transbordador, pone cara de idiota (su único registro, por otro lado). Pareciera que el realizador quisiera igualarse o simplemente rendir homenaje a Kubrick, quedándose en el intento de conseguir la misma solemnidad de las bellas imágenes de 2001.

No es hasta pasada una hora, que la película empieza a ponerse interesante, cuando V’Ger, el ingenio técnico oculto en la nebulosa, toma posesión del cuerpo de Ilía (una cara nueva en la tripulación, tan sexy como calva) y revela su propósito real. Es entonces cuando el diálogo comienza a agilizarse y a construir una trama bastante interesante en torno a la misteriosa nave y su pr
ocedencia. La revelación final del origen de V’Ger es hasta cierto punto sorprendente y llegamos a los minutos finales con un moderado entusiasmo.


Visualmente el resultado es solo aceptable, y lo digo siendo justo y usando mi perspectiva histórica (ni por asomo se me ocurriría compararla con películas actuales). Teniendo en cuenta que años antes se habían estrenado Star Wars y 2001, Una Odisea en el Espacio, y que los responsables de los VFX eran Douglas Trunbull (la misma 2001, así como también Close Encounters) y John Dykstra (con un currículum que va desde Star Wars a la última de X-Men) era de esperar algo mejor. Ojo, hay secuencias impactantes, como el avance del Enterprise, a través de las entrañas de V’Ger, pero creo que se limitan a repetir una estética ya presente en los títulos clásicos.

Además, estos landscapes tecnológicos tienen que convivir con otros efectos más bien toscos (como los disparos láser o los viajes a velocidad warp) que hacen palidecer el conjunto. Tampoco ayuda la pésima conservación de los elementos, que lucen, sin ningun tipo de pudor, acusados bordes negros, diferencias en el contraste y un grano que llega a ser molesto, consecuencia de las repetidas copias del negativo original que requería la inserción de los efectos.


El humor característico de Star Trek (tan bien utilizado en la última película) es reducido aquí a un leve enfrentamiento de Leonard “Bones” McCoy (DeForest Kelley), con el oficial científico Spock, cuya lógica no desprovista de ironía ha hecho brillar tantas veces a su intérprete Leonard Nimoy. Sin embargo, tanto el actor como el personaje están en esta película totalmente desaprovechados.


Lo mismo ocurre con el resto de la tripulación, sin ningún peso o relevancia real en la trama, y cuyas intervenciones se limitan a la jerga técnica propia del universo trekkie (“propulsores al máximo”, “Velocidad warp de 0,8”, “Se estima colisión en 40 segundos”). Igualmente se incluyeron varios personajes con la única intención de deshacerse de ellos más adelante, ya que sacrificar a los personajes clásicos hubiera sido ofensivo para los fans.Otros aspectos, como la sobreactuación de William Shatner puede molestar más o menos, aunque a mí siempre me ha hecho gracia, y a fin de cuentas, Star Trek es indivisible del Capitán Kirk y su actor original.

Es posible que Robert Wise no llegara nunca a comprender todo el partido que se le podía haber sacado a una película de Star Trek, y aunque tiene algunas secuencias magistralmente rodadas, parece estar dirigida por encargo y con cierta desgana.

No me gustaría terminar sin mencionar al menos otro aspecto positivo del filme. En este caso, la hermosa partitura de Jerry Goldsmith logra, por momentos, elevar la película a un nivel superior. Es de admirar que incluso evitando la sintonía de la serie, Goldsmith supiera crear un tema principal tan emocionante y pegadizo que se convirtió al instante en identificativo de la franquicia. El resto de la música se mantiene al mismo nivel, llegando en ocasiones a soportar todo el peso de la narración, remarcando la grandeza del espacio o dotando al diálogo de una mayor profundidad.
Star Trek; The Feature Film no es en ningún caso una mala película, ni una mancha en el historial de ninguno de sus creadores; pero el equipo artístico y técnico había demostrado - y volvería a demostrar - tanto talento en otras producciones, que este film se sitúa por debajo la media.Con todo, larga vida y prosperidad.

3 comentarios:

Francisco dijo...

Fíjate, Vertov, que nunca he visto una sola película de Star Trek... ¿me las recomiendas? Este comentario tuyo de la primera parte ha aumentado mis reservas a acercarme a ellas.
No obstante, tengo entendido que algunas de sus secuelas son muy buenas peliculas ("Star Trek II: La Ira de Khan" es un clásico de culto en muchísimos círculos más allá de los trekkies). ¿Has visto todas las demas? ¿Qué opinas de ellas (y en comparación con la primera)?
Saludos y enhorabuena por este PEASO de blog.

Vertov dijo...

Francisco, como aficionado al cine y como admirador de Robert Wise, "Star Trek, La Película" es de visionado obligado.

Lo que pongo de manifiesto en esta crítica es su nula innovación audiovisual y algunos detalles que podrían haberse exprimido más. Con todo, también he apuntado sus virtudes... como una excelente banda sonora a la altura de las compuestas por John Williams, y un guión que se pone muy interesante justo en el ecuador de la película.

Si mi crítica tira hacia lo negativo es por justa comparación con otros clásicos, que fueron responsabilidad de los mismos artífices (cualquier peli de Robert Wise, o las Star Wars y 2001 de Trumbull y Dykstra).

"La Ira de Kahn" la recuerdo entretenida y muy intensa emocionalmente (aquí si sufrimos la baja de un miembro indispensable de la tripulación). Ojo, hace años que no la veo, y de verla ahora quizá sufriera otra "leve decepción".

Habré visto hasta la sexta o séptima (dejando de lado casi todo lo relativo al Capitán Picard) y esas si que eran muy pobres. La que sin duda te recomiendo es la vibrante y divertidísima "Star Trek XI", es decir, el reboot de JJ Abrams.

Si yo fuera tú... no dudaría en darle una oportunidad a estas películas. Seguro que disfrutas con la I, la II y la XI, y si te encariñas con la tripulación, también disfrutarás el resto.

Así que mi consejo es: ¡Adelante a velocidad WARP!

Francisco dijo...

Pues nada macho, ya me has "vendido" la moto y estoy pensando en descargarme todas las pelis de Star Trek.

No sabía que la calidad bajara tan acusadamente en las últimas entregas... ¿tan chungas son? Lo que sí tengo entendido es que las recientes películas del Capitan Picard subieron mucho el listón y supusieron un soplo de aire fresco que renovaron la franquicia. De hecho, la más taquillera de toda la saga (dejando aparte el reboot de Abrams) es Star Trek: First Contact, la cual tiene además muy buenas críticas y a gente no aficionada a Star Trek le gustó mucho... recuerdo que cuando se estrenó en su momento fue un bombazo.

Vaya, me ha picado la curiosidad con Star Trek... a la vejez, me vuelvo trekkie.