viernes, mayo 06, 2011

Hasta la vista, VHS

Estando como estoy de vacaciones, y de vuelta en mi Sevilla natal por unos días, me he decidido hacer algo que mi familia llevaba tiempo sugiriéndome que hiciera: Organizar mi colección de VHS; separar lo valioso de lo inservible y deshacerse de esto último. El advenimiento del DVD ya marcó la cuenta atrás para mis viejas cintas magnéticas (unas 200) y mi paso al Blu-Ray las sentenció a muerte sin posibilidad de apelación.

Ha sido más fácil y menos emotivo de lo que pensaba.

He renovado casi todos esos títulos en DVD o Blu-Ray, y los que no, son tan lamentables que casi me ha dado vergüenza tenerlos ahí. Esto, unido a la imposibilidad de reproducir las cintas (en Madrid no tengo vídeo VHS) y a la certeza casi absoluta de que esas películas están disponibles en la red, me ha dado la firmeza necesaria a la hora de purgar (y de qué manera) mi antigua videoteca, que incluía tanto originales, como copias pirata o grabadas de televisión.


No obstante, al quitar el polvo a todo ese montón de plástico, han venido a mí algunos recuerdos de mis comienzos como coleccionista de cine. De cómo conté los días que faltaban para el lanzamiento de Forrest Gump ó Parque Jurásico; de mi precisión milimétrica al eliminar las pausas publicitarias (volviendo a ver lo grabado y pulsando STOP unos segundos antes de que empezaran los anuncios, confiando en que los engranajes del VCR adelantarían la cinta hasta el punto exacto) o de cómo adquiría, a 300 pesetas la unidad, las carátulas de CACITEL S.L. para que las películas que grababa lucieran bonitas junto a las originales.

Sí, porque a un servidor le obsesionaba que su videoteca tuviera un aspecto inmejorable. No pocas veces me dejaba la paga en comprar estuches de plástico; otras me las ingeniaba para elaborar manualmente, con recortes de revistas, postales cinematográficas y letras adhesivas, aquellas carátulas que CACITEL S.L. no había puesto a la venta.

Las carátulas de CACITEL S.L.

A estas alturas el lector se estará preguntando qué chufas es CACITEL, y la verdad es que merece la pena hacer un alto para hablar de esta firma editorial, especializada en publicaciones de cine y cuyo éxito indiscutible (al menos para mí) fue la elaboración de más de un millar de cubiertas de papel satinado que se introducían gracilmente en aquellos gruesos estuches de plástico. Así, la peli que te grababas de la tele, parecía original, al menos a primera vista.

Por más que he buscado en la red, no he sido capaz de encontrar a ningún blogero o forero que haya dedicado unas líneas a las carátulas de los filmes que ha emitido T.V. (con pegatinas para tus cintas, en color (VHS y Beta) como rezaba un slogan al dorso de las mismas. Tampoco he encontrado demasiada información sobre la empresa, ni sobre qué fue de ella.

Pero debían tener mucha demanda, pues el negocio de estas covers no oficiales se mantuvo y se actualizó durante varios años en la década de los 90. Cuando una película se estrenaba en televisión, la firma editorial, presurosa, creaba la carátula correspondiente y la vendía por 300 pesetas.



Con dudoso gusto, los artistas gráficos de Cacitel creaban diseños libres que a menudo no reproducían el cartel oficial, sino que usaban fotos de prensa, carteles descartados o no tan icónicos, e incluso fotos del book de los actores; que a veces ni siquiera llevaban el mismo peinado que en el film.

La tipografía original del título se respetaba en algunos diseños, pero en la mayoría era burdamente imitada o reducida a una sencilla Times New Roman o Arial. Cuando el cartel que usaban no les cuadraba en tamaño con la superficie rectangular, no dudaban en rellenar el espacio sobrante con un cuadrado negro donde figuraban, con alguna falta de ortografía, los nombres de los actores, directores, etc.

Lo peor sin duda era la manía de encorsetar el diseño en un marco de un color chillón, también presente en el lomo y la parte trasera. Así, al observar los estuches ordenados, uno contemplaba un pintoresco y llamativo arcoíris donde la emoción que transmitía el tono elegido nada tenía que ver con la película en cuestión.

Con todo, yo era feliz con mis VHS y mis carátulas, y logré transmitir esa afición a un par de amigos. Las comprábamos en un puestucho de Alameda de Hércules (en el rastro que ahora se ha trasladado al Charco de la Pava), o bien las pedíamos por correo. Recuerdo incluso haber hecho mis propios collages en los que combinaba partes de la original, con la versión CACITEL para fabricarme una carátula custom exclusiva y única. Todo un delirio.

* * *

No menos delirantes eran mis gustos cinematográficos de aquella época ¿Qué extraña pulsión me llevaría a grabar y – sobre todo - conservar películas como Soldado Universal; Dragón: La Vida de Bruce Lee; Speed; Esta casa es una ruina; Alerta Máxima; Mi novia es una extraterrestre; Permanezca en sintonía (¡con John Ritter, oigan!), Calma total, y un largo etc.? De acuerdo, admito que muchas de ellas son entrañables y pueden reivindicarse en algún festival de la nostalgia, pero conservar durante años Calma Total (aquella de Sam Neill y Nicole Kidman en un barco), sin usarla para grabar otra cosa, hoy día me parece un despropósito. En cualquier caso, yo no pasaba de los 13 ó 14 años... y sí, lo habéis adivinado, todas ellas tenían su carátula CACITEL.
No todo lo que me gustaba era cine de acción palomitero o comedias de éxito, también tenía por ahí La Naranja Mecánica, los Batman de Tim Burton, West Side Story, Con la muerte en los talones, la saga de Indiana Jones, el Drácula de Coppola, comedias entrañables como Cazafantasmas (I y II) o Los Goonies y una buena provisión de clásicos Disney.

La Lógica Evolución

Con mi entrada en la veintena, mi gusto cinematográfico se fue refinando. Asistí a la universidad, conocí a los maestros del cine clásico y me centré más en la calidad de lo que grababa/compraba que en la cantidad o en la presentación.



Relegué mi primera colección a la buhardilla, y empecé otra en mi cuarto. Perdí mi afición por las covers de CACITEL y opté por un diseño minimalista basado en sencillas etiquetas blancas con los títulos en negro, impresos con el ordenador. Así, mi nueva colección se mostraba como una sombría y pulcra alineación de títulos en lugar del arco iris Cacitel. Durante algún tiempo seguí grabando a la par que compraba algunos dvd’s imprescindibles; pero al final aborrecí la televisión, la versión doblada, los cortes publicitarios, o el poco respeto por el formato panorámico, y me centré únicamente en adquirir títulos originales, que además venían repletos de extras (qué gran aporte, los extras).



Después de tirar casi todos los VHS al contenedor de plástico - conservando no obstante las películas originales, es decir, compradas - no he podido evitar sentir cierta nostalgia, pero como digo, ha sido más fácil de lo que esperaba y supongo que desprendernos de ciertos objetos inservibles es bueno de vez en cuando, para no anclarse en el pasado y mirar hacia el futuro.


4 comentarios:

Jota dijo...

He llegado aquí vía Mundodvd. Enhorabuena por el artículo, pero me ha dolido en el alma que metas en el mismo saco basuras como "Soldado universal" y "Alerta máxima" y películas respetables como "Esta casa es una ruina" o "Speed", xD. Excepto por esto, reitero mi enhorabuena.

quiqsummers dijo...

Bonito articulo, me ha puesto nostalgico a mi tambien. Solia ser un fiel comprador de Cacitel, y un grabador de todo lo que ponia Canal +, pero tambien recuerdo aquellos malabarismos para quitar los anuncios de las de la tele normal. Saludos

Vertov dijo...

Amigo Jota, la calidad de "Speed" es francamente discutible, aunque he de reconocer que me encantaba.

"Esta casa es una ruina", sin ser nada del otro mundo es entrañable y divertida, hace poco la ví y me volví a partir de risa con Tom Hanks engullido por la alfombra, cantando canciones absurdas para entretenerse.

Con todo, he mencionado estas pelis porque aunque algunas fueran buenas, si se estrenaran hoy día, seguramente no me causarían la misma sencación o necesidad de gastar mi dinero en ellas (ni siquiera el dinero de una cinta VHS, que tampoco eran precisamente baratas).

Un saludo y gracias por tu comentario.

budoson dijo...

Claro, hombre. Esta Casa es una Ruina es respetabilísima. Cine clásico de autobus. Oye, eso de CACITEL me ha fascinado. Ay, joder, cómo molaban los ninetys.